minientrada La Latina, una mujer inteligente en el Renacimiento

Hoy me gustaría presentaros una personalidad femenina poco conocida en la historia del Renacimiento español y los reinos de aquella época. A lo mejor estáis pensando que esta entrada es solo sobre Salamanca y la influencia de una mujer en España, pero si os digo la verdad, probablemente sea de gran relevancia para todo el continente. Y sí, todo empezó aquí, en Salamanca, en el pequeño Estudio Salmantino fundado en el año 1218. Por muy poco creíble que parezca, la Universidad de Salamanca es la tercera universidad más antigua en el mundo que está todavía funcionando, junto a la de París y Bolonia. ¿No deberíamos estar orgullosos de estudiar en este ambiente histórico en el noroeste de España? Asimismo, a lo largo del 2018 el VIII centenario se celebra para rendir homenaje a esta contribución, que parece que nunca ha tenido fin, al conocimiento, a los idiomas, al arte, la religión y la cultura.

Dadas las circunstancias, animamos a todos los estudiantes internacionales y a los apasionados de la historia a que conozcan más acerca del período del Renacimiento acompañándonos en este blog. Probablemente no somos muy habilidosos en ello, pero sentimos la necesidad de reconocer lo que Beatriz Galindo significó y eso no nos deja otra opción.

¡Empecemos!

Beatriz Galindo nació en Salamanca alrededor del año 1465 en la calle La Latina, 11. En realidad actualmente tiene su nombre homónimo por ella. Es una de las zonas más acogedoras de la ciudad. La calle, tan pequeña, ahora está repleta de bares y de edificios de doble altura con un entorno maravilloso que invita a quedarte, pedir una cerveza y una tapa deliciosa. El lugar está muy cerca de las dos bibliotecas universitarias más grandes de Salamanca: LibrerosAbraham Zacut. La primera es donde “la imprenta” estuvo ubicada por aquél entonces a finales del siglo XV, introducida, por cierto, por Antonio Nebrija, el escritor de la primera gramática del español (de todas las lenguas romances).

No podemos decir mucho sobre la vida de Beatriz Galindo en Salamanca ya que su destino quedó marcado, con tan solo 16 años, por la Corte de la reina Isabel la Católica. Isabel fue la reina de Castilla (uno de los reinos más prósperos del continente y de la Península Ibérica), casada con Fernando de Aragón, el rey. Esto es quizá el punto de inflexión de su influencia en Europa.

Recordada como “una mujer inteligente” y “la sombra del poder”, Beatriz Galindo consiguió una maestría ejemplar del latín a los 15 años de edad. En el último período de la Edad Media y al principio del Renacimiento, el latín era considerado el idioma internacional por lo que hablarlo era condición necesaria para adentrarse de lleno en la cultura de la época. Quizá no fue muy difícil para ella aprenderlo y estudiarlo ya que vivió en la prestigiosa Universidad de Salamanca, descrita como la cuna principal del Renacimiento español. Habiendo cursado clases de gramática, era capaz de ocupar una posición de traductora porque en el futuro ya sería una experta intérprete y profesora. Sorprendentemente, estaba destinada a vivir en un convento, pero se truncó gracias al deseo de la reina Isabel de aprender latín con su ayuda y de servir en la corte como preceptora de sus cuatro hijas. Así, tuvo un gran impacto en el mundo.

¿Dónde encontró la inspiración del latín?

La bibliografía recogida demuestra, por ejemplo, que Beatriz basó sus estudios y su formación en Aristóteles y el libro titulado “Commentarii in Ethicorum”. La Universidad de Salamanca conserva cuidadosamente esta joya hoy día.

¿Pero y qué podemos decir sobre la Reina para la que trabajó? ¿Podría Isabel haber buscado algo similar a ella en Beatriz?

Hace un mes yo mismo visité el pueblo de Madrigal de las Altas Torres, el lugar de nacimiento de Isabel. Se encuentra a una hora de Salamanca, en la provincia de Ávila. Cuando el único hijo varón de Isabel, Juan, falleció, el trono de Castilla y Aragón pasó a estar destinado a la primera de sus hijas: Isabel. Esta se casó con el rey de Portugal y dio al mundo a un pequeño “Miguel de la Paz”, cuyo destino fue muy infortunado también…

El trono acabó finalmente en Juana, malamente llamada “la Loca”. Juana fue la mujer que tuvo un enlace nupcial muy simbólico con Felipe el Hermoso en Flandes. Juana resultó ser la madre de seis reinas y reyes que después liderarían las principales casas reales del continente del siglo XVI; uno de ellos fue Carlos I de España y V de Alemania.

Las demás hijas de Isabel que crecieron bajo la educación de Beatriz fueron María y Catalina (sí, esta última es la que acabó siendo Catalina de Aragón, reina de Inglaterra).

Han aparecido muchos autores que citan a Catalina de Aragón como una de las mujeres más inteligentes de la época. La verdad es que todas las hijas de Isabel fueron muy apreciadas y valoradas por las Cortes europeas. Una razón de peso fue el importante papel que tuvo Beatriz Galindo en su educación, y esto es indudable.

Les enseñó latín, habilidades para el baile, estrategias para el juego del ajedrez, y temas de historia y religión. Luego se casó con Francisco Ramírez de Madrid, un relevante guerrero que bajo el mando de los Reyes Católicos luchó contra los musulmanes y en la guerra de Portugal.

En Salamanca hay una famosa librería en la Calle Brocense, “La Latina”. Muchos aspectos culturales de Salamanca se encuentran disponibles aquí mismo, así que recomiendo visitarla para saber más sobre el legado de importantes figuras como Beatriz.

En Madrid, una de los barrios se llama “La Latina” por ser el lugar donde Beatriz residió después de que su marido muriera. Además hay incluso un instituto con su nombre en el barrio de Salamanca. Fue aquí, en la capital de España, donde fundó el Hospital para los pobres cuya ayuda y dedicación contribuyeron enormemente a su desarrollo.

Falleció a la edad de 70 años en Madrid, 30 años después de que lo hiciera Isabel La Católica. Su sarcófago se encuentra en el Museo Municipal de Madrid.


Desafortunadamente, la información y biografía sobre Beatriz Galindo está todavía un poco borrosa. Durante la Guerra Civil Española, la mayoría de los documentos de su vida desaparecieron o fueron quemados en Madrid. Sin embargo, esta entrada ha sido escrita gracias a artículos y materiales en internet con referencias bibliográficas de confianza (ver los siguientes 3 puntos):

¿Qué nos puedes contar sobre Beatriz? ¡Déjanos un comentario!

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